No sé ustedes, pero yo en cuanto a belleza soy hoarder en todas sus categorías. Skincare, maquillaje, pelo…you name it, it’s a problem. Cambié un poco mi perspectiva de ver esto como un problema y más bien identificarlo como mi pasatiempo favorito donde aprendo mucho de mí, me consiento y me siento muy bien conmigo misma.

El dilema vuelve cuando empiezas a acumular, y hubo una temporada donde muy apenas llegaba a la mitad con mis shampoos. Para mí es emocionante encontrar una nueva marca más innovadora, prometedora, sustainable, etc., y creer que mi pelo se convertirá en un sueño, pero al pasar de los días ese sueño usualmente se marchita (sí, mis expectativas son altas).

Esto se detuvo cuando decidí empezar a ser más selectiva sobre lo que uso. Comencé a buscar productos de acuerdo a mis verdaderas necesidades sin dejarme llevar por lo más nuevo, novedoso o atractivo. Las vendedoras no me volverán a engañar jamás.  También, me juré no volver a dejar una sola botella sin terminar, para así poder realmente saber sí el producto cumplió su cometido (o no). Así sin más rodeos, les comparto:

5 shampoos que he logrado terminarme y que podría hacerlo otra vez

1. El que limpia sin dejar el pelo seco o duro: Davines Rebalancing Shampoo

Primero, gracias a Paty de Casa Maria Salon por recomendarme este bebé. Sufro de cuero cabelludo graso y no me da pena admitirlo. Lo malo es que los shampoos para tratar esto normalmente deshidratan de más. Este no, like for real. Estará por siempre en mi regadera. Lo uso 3 veces por semana y adiós cabello seboso. Mi parte favorita es que bien podría usarlo diario porque no reseca absolutamente nada y bonus: tiene un olor cítrico energizante. Un must si quieres tratar este problema de manera amigable.

2. El Salvador para cabello muy maltratado: Amika Triple Rx Shampoo

Un requisito cuando busco un shampoo es que sea libre de sulfatos y parabenos. Con Amika tengo esto y más, pues sus productos son libres de crueldad animal, cloro y colorantes artificiales, así que doble palomita. Este llegó a mi vida en el momento perfecto. Pasé por una racha de experimentación en color, donde decidí probar tonos cobrizos y me volví muy pelirroja, regresé al natural otra vez y rematé con un shatush. Mi cabello obviamente estaba severamente dañado, necesitaba algo que lo resucitara y fue el salvador. Amika usa proteínas como la keratina, que aparte de hidratar, pueden revertir el daño. Sé que es una gran promesa, pero al menos para mí, esa promesa se cumplió. Plus: este también huele delicioso.

3. El Hidratante para bad hair days: Kevin Murphy Hydrate Me Wash

A este me lo encontré por sorpresa, porque en verdad iba a comprar otro. Diría que es un shampoo simplón, pero cumple justo lo que promete: hidratar. Algo que odio es el frizz (supongo que no hay nadie que lo ame), y con la mayoría de los que utilizaba antes, tenia que ponerme leave-in o aceites para controlarlo. Con este no necesito nada extra. Deja mi cabello humectado, mas no pesado, ni grasoso. Si quiero un brillo extra, unas gotitas de aceite no están de más.

4. Para mantener el cabello teñido: Redken Color Extend Magnetics Shampoo

Este en especial es ultra libre de sulfatos porque su tarea principal es cuidar el pelo teñido. Es perfecto para las que tienen reflejos o derivados en colores claros, pues tiene un tono lila/morado que neutraliza el amarillo y naranja que suele salir, sin ser TAN abrasivo como un “shampoo morado”. Igual no deja pesado el cabello, limpia sin resecar y solo necesitas un poco, ya que rinde demasiado.