Vivir en la playa por 6 meses hizo que mi piel y mi pelo estuvieran más hidratados de lo normal. No tenía que usar maquillaje para verme radiante, pues el sol y el agua salada — que contiene magnesio y otros minerales — hacían todo el trabajo. Me acostumbré a la buena vida.

Sin embargo, un día tuve que regresar a la ciudad. Inmediatamente, sentí los estragos del ambiente altamente contaminado y seco, perdí el brillo y honestamente también el ánimo.

Afrontémoslo. El estrés de la ciudad te hace ver (y sentir) más vieja.

En mi búsqueda por una solución, recordé lo bien que estaba mi piel y mi pelo cerca del mar. Me di cuenta de que lo que me faltaba era magnesio, un mineral esencial para el cuerpo (igual de importante que el agua). No lo pensé y fui a la botica más cercana a conseguir una bolsita.

Las investigaciones de varios profesionales en la materia indican que la falta de magnesio está directamente relacionada con la depresión, la tensión, falta de sueño, el estrés y enfermedades tan terribles como la diabetes. Las personas con deficiencia de magnesio se vuelven irritables, muy nerviosas, sensibles al ruido y híper-excitables. 

Entonces pensé: si el magnesio es necesario para tu salud mental, también debe serlo para la piel. Y resulta que es verdad, funciona increíble ya que sana irritaciones y la hidrata. Las células lo NECESITAN.

Una manera de consumir magnesio es a través de la piel (yo intente tomarlo diluido en agua y sabe muy mal). He leído que de esta forma se absorbe mucho mejor.  En E.U.A le llaman magnesium oil o aceite de magnesio, pues su consistencia es ligeramente aceitosa.

Básicamente tienes que diluir una gran cantidad en agua. Aquí mismo te explico cómo:

1. Hierve ½ taza de agua destilada y después añade ½ taza de magnesio.

2. Cuando esté frío, viértelo en un envase con atomizador y ¡listo!

    

Rocíalo de 10 a 20 veces al día por todo el cuerpo (menos en zonas sensibles). Es normal que te dé un poquito de comezón al principio, pero poco a poco dejará de molestar conforme tu piel se acostumbre. La mejor hora para aplicarlo es en la mañana o después de bañarte.

¿Has probado el aceite de magnesio? ¡Compártenos tu experiencia!

– Texto y fotos por Macela Chao